El amor de mi vida 4'

por Bor Cobritas 27/04/2014

Me he enamorado.

Así, de repente, sin venir a cuento; el amor ese del que tanto hablan, pues bien, lo he encontrado. Ese que dicen que solo pasa en las películas, ese que parece imposible que exista y que solo está reservado para algunos pocos afortunados que le han debido de caer en gracia al de arriba.

Ese amor incondicional, puro, desinteresado, de felicidades compartidas. Ese amor en el que su disfrute es tu disfrute, en el que gozas solo con ver a esa otra persona ser feliz, y disfrutar, y crecer y evolucionar. Ese amor. Ese amor que ves como eterno, o al que, por lo menos, no eres capaz de atisbarle un final.

El amor de mi vida

Confieso que al principio ha sido un poco raro, porque jamás me imaginé que sería esta persona. ¿Aguien desconocido? Puede. ¿Viejos amigos? Puede también. ¿Pero esto?

Nuestro pasado

Nos conocemos prácticamente desde que nacimos y desde siempre hemos estado muy unidos. Vivíamos prácticamente pegados, íbamos a la misma clase, jugábamos juntos en los recreos y teníamos los mismos hobbies. Incluso nuestros padres se conocían y se llevaban bastante bien, por lo que también nos veíamos en vacaciones; una fiesta.

Conocemos y nos conocemos en todo lo bueno y todo lo malo. Las primeras decepciones con la vida, los primeros amores y desamores, las primeras fiestas, las primeras resacas, las primeras alegrías, los primeros disgustos. Debo decir que, aunque a veces se hacía un poquito pesado tener tanta vida juntos, terminé desarrollando un cariño muy especial por esta persona.

Pero claro, la fuerza de la rutina, del todos los días, termina por convertir en usual hasta lo más extraordinario. Y con nosotros no fue diferente.

Nuestro olvido

Nos dimos tanto por hecho que olvidamos lo valiosos que éramos el uno para el otro y dejamos de cuidarnos, de prestarnos atención. Las cosas bonitas de la vida hay que atesorarlas y dedicarles el tiempo que se merecen para poder existir como algo que forma parte de nosotros. Si perdemos esa costumbre, se marchitan y terminan por desaparecer.

Como todavía estábamos a tiempo, nos dimos cuenta y corrimos a mirarnos una vez más a los ojos; podía ser la número 200.000.000 y nos supo como la primera. Y entre ese aluvión de sensaciones, de perdones, de abrazos y besos y buenas intenciones…

Se nos escapó un “te quiero”.

Y nos dimos cuenta de que nosotros éramos lo que habíamos estado buscando toda la vida; y ahí nos teníamos.

¿Que de quién hablo? Estaréis preguntando. Seguro que algún listo ya habrá bajado al final para descubrirlo y toda esta introducción megaintensa digna de película de sobremesa de los sábados de Antena 3 no habrá valido para nada. Pero bueno, suponiendo que queda alguien…

Hablo de mí

Hablo de mí; de todo lo que me quiero. De que me pegaría un beso en los morros si tuviera dos bocas.

El amor propio es una de esas cosas que, si se cultivan, se multiplican. Si quieres querer a alguien, mejor quererte a ti mismo antes, no vaya a ser que la otra persona te quiera mal y te engañe para que tú no te quieras y termine por esclavizarte. Recuerda que nadie va a quererte más de lo que tú te quieras, salvo, lógicamente, tus padres.

Nadie va a aceptar tus pequeños defectos, tus manías, ni toda tu idiosincrasia hasta que tú no decidas aceptarte. Nadie se va a creer tus ideas hasta que tú te las creas. Nadie va a darte nada que tú no creas que te merezcas.

Quererse a uno mismo es el primer paso para ser querido (y digo “querido” en todos los sentidos), porque hasta que uno no se enamora de sí, no deja a los demás que entren en su pequeño corazoncito (y donde digo “corazoncito” digo cualquier otra parte del cuerpo, real o figurada; es que “corazoncito” rimaba).

Y si quieres más motivos:

Yo soy lo que más quiero, porque estaré conmigo hasta que me muera.

Quiérete, mímate, date caprichos y muchos besos. Aprende a ver lo especial que eres en lugar de lo “diferente” que eres y valórate como se merece un ser tan especial como tú.

Y si te faltan fuerzas, recuerda siempre que estás un poco hecho de estrellas.

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6 comentarios

Despropósitos de año nuevo - Maravillawesome 01/01/2016 - 19:11

[…] ni de coña, a llorar como un imbécil. A gritar contra la almohada, a patear paredes, a conocer a la persona de tu vida y darte cuenta de que, más bien, era la persona del mes; o al […]

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Cómo enamorarte de ti mismo, salir en Bollywood y ponerte ciego de brownie - Maravillawesome 11/12/2014 - 07:41

[…] imagen, y como estás más feo en tus ensoñaciones, pues no te enamoras. Y si no estás cegado por el amor hacia ti mismo siendo la hostia, ya no haces locuras por convertirte en esa […]

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7 trucos para disfrutar más de la vida y otras historias - Maravillawesome 18/09/2014 - 21:24

[…] que me he desenamorado de mí. Un poquito. Y que tengo que poner distancia entre nosotros; porque no soy yo, soy […]

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CSF;S: III. Guía práctica para cumplir tus sueños - Maravillawesome 09/07/2014 - 21:36

[…] idea. Es algo de lo que ya he escrito alguna vez; por lo menos dos veces: en la entrada sobre el amor propio y en la de motivarse para los exámenes. Y todo lo que vamos a hablar hoy va a desembocar en […]

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morpheus17pro 28/04/2014 - 21:03

Si la mitad de la gente supiese esto cuando crece, cuando se embarca en una relación o cuando se fuerza a hacer aquellas cosas que no desea por miedo al qué dirán, calculo que las consultas al psicólogo y demás mandangas se reducirían a la mitad,

Como bien has dicho, la única persona de la cual tienes la certeza de que vas a ver cada mañana a lo largo de tu vida es a ti mismo; así que ya puedes tratarlo de la mejor manera posible, como si fuese tu mejor amigo. Cuando lo haces, parece que todo empieza a ir rodado,

Como siempre, un placer leerte.

Un abrazo

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Bor Cobritas 29/04/2014 - 21:29

La primera vez no suele ser común saberlo. El delito es cuando a la quinta todavía no te has dado cuenta!

Aprender a mimarse mucho y muy bien; eso sí que debería ser obligatorio en los colegios.

Mil gracias. Un placer ser leído y comentado 😉

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La charla sigue aquí abajo